
Son marcas de por vida que nos acompañan y que en mayor o menor grado, tienen solución. Aquí, un detalle de los tratamientos actuales para atenuarlas.
Generalmente estas marcas aparecen en la época adolescente y se quedan irremediablemente ahí. Esas cicatrices tan difíciles de atenuar son la secuela de decenas de pústulas muy grandes que nos reventamos, dañando para siempre la epidermis.
Pero, ¿qué hacer para, una vez dañado nuestro rostro, poder mejorarlo? Existen decenas de tratamientos en el mercado y cada uno dependerá de qué tan graves sean las marcas. Pero lo que está claro es que es muy difícil borrarlas del todo, lo que ofrecen los tratamientos es atenuarlas lo más posible.
Existen, en general dos tipos de marcas heredadas del acné. Las cicatrices, que son depresiones en la cara, pecho o dorso, que incluso pueden ser retractiles y las marcas pigmentarias, generalmente de color café o blanquecinas, que son producidas por el sol en zonas previamente inflamadas, donde había espinillas.
Diferentes tipos de tratamientos para tratar estas indeseables marcas:
Peelings Químicos
Este es uno de los tratamientos más sencillos. Se utilizan substancias generalmente ácidas como los glicólicos, mandélicos, salicílicos o tricloracéticos. Cada cita tiene una duración de 45 a 60 minutos.
Dermoabrasión
En este tipo de tratamientos se usan máquinas que producen una especie de pulido en la piel, que es indolora y que logra una gran disminución de las marcas. La cantidad dependerá del nivel de daño del rostro, pero son mínimo 4 sesiones. La duración por sesión es de 45 a 60 minutos.
Láser
Que trabaja a través de micro quemaduras a diferentes profundidades de la dermis y que logran atenuar cada cicatriz y mancha.
Fuente: Terra Networks Perú S.A.

