
En general, olvidamos que el cabello sufre las mismas agresiones que el resto de nuestro cuerpo. ¡Aquí algunas recomendaciones!
'El pelo es el marco de la cara', decían las abuelas. Y es que un cabello mal cuidado afecta a nuestro aspecto más de lo que se piensa. A pesar de que vayamos a la última con cortes asimétricos, flequillos interminables y diademas de diversos colores, si lo combinamos con una textura áspera y un tono apagado, tan sólo lograremos tener una apariencia descuidada.
El verano trae consigo sol, jornadas interminables en la playa y vida al aire libre en general. Pero al igual que nuestra piel sufre la influencia de los rayos ultravioleta y se enrojece, el cuero cabelludo también es alterado por la influencia de esta estrella.
No hay que olvidar que el cuero cabelludo es piel, y aunque el pelo lo proteja, padece los mismos problemas que una espalda expuesta al sol. La sequedad, la pérdida de elasticidad y las manchas son algunas de las consecuencias del verano en nuestro cabello, ¿cómo repararlo?
'Más vale prevenir que curar'
Los dichos populares dicen grandes verdades, ya que lo mejor es impregnarse el cabello con una pantalla protectora, algo así como las cremas bronceadoras, pero para el pelo.
Aun así, no sólo el sol afecta negativamente a la cabeza. La arena de la playa se incrusta en las hebras y provoca un deterioro debido al roce continuo, sobre todo si disponemos de un pelo fino y escaso. Por otro lado, la sal reseca muchísimo, lo que hace que tenga un aspecto insano.
¡Ojalá pudiera ir a la playa! Dirán algunos. Y es que hay quien tiene que conformarse con acudir a la piscina para broncearse un poco. Del mismo modo que la arena y la sal afecta en la costa, el cloro es dañino en los chapuzones de agua dulce.
El cloro es un buen desinfectante y sirve para potabilizar el agua, pero como elemento químico que es, también daña a nuestro organismo. El pelo se reseca y se desnutre con su acción.
Champú
Lo ideal es lavarse el pelo con un champú purificador que elimine cualquier residuo de los componentes antes mencionados. Claro está, en esta época tenemos que hacer un esfuerzo mayor para cuidarnos y debe de ser imprescindible impregnarse de mascarilla para hidratar bien el cabello.
Para ello, es fundamental que el pelo esté bien limpio y húmedo. Se necesita calor para que actúe, así que lo ideal es colocarse un gorro de baño y estar una hora con él, ¡la diferencia se nota al instante! El pelo estará mucho más sedoso y brillante.
Algunas casas de cosmética hacen uso de dos elementos indispensables: el té blanco y las ceramidas. El té blanco es un antioxidante que proviene de China. Se caracteriza por contener altas dosis de vitamina C -se encuentra en productos como los kiwis o las naranjas- y E- sobre todo aparece en aceites, cereales y frutos secos-. Ambas ayudan a regenerar las células de nuestro organismo. Un producto rico en este tipo de sustancias ayudan a paliar el deterioro progresivo del cabello.
Por último, las ceramidas. Se trata de un elemento que hidrata la piel de manera increíble y deja el pelo sedoso al instante. Actúa de forma similar a la mascarilla, pero su efecto es mucho más inmediato. Lo positivo es que se puede utilizar todos los días sin que esto signifique que se engrase demasiado el cabello.
Fuente: Terra Networks Perú S.A.

