
Sentimiento de dolor que se puede manifestar físicamente con alteraciones del sueño, opresión en pecho y garganta, nauseas...
Las relaciones amorosas pueden llevar con frecuencia a vivir el dolor de la pérdida. ¿Cómo enfrentar este momento? ¿Qué manifestaciones físicas y psicológicas se producen? ¿Cuánto tiempo puede tardar una persona en recuperarse? Son algunas de las preguntas que surgen cuando no se verá más a ese ser con el que se compartieron sentimientos, gustos, paseos, abrazos y sueños.
Todo proceso de pérdida, ya sea una ruptura amorosa, accidente, muerte de un ser querido, robo, cambio de domicilio, cambio de trabajo, etc., entre otros, origina en la persona que lo sufre, un 'Duelo', que es el sentimiento que se experimenta ante una pérdida directa, el que conlleva una reacción emocional, física y cognitiva, de carácter subjetivo (shock) en una primera instancia y, posteriormente, se atraviesa por diversas fases.
Cuando se producen rupturas graves, las personas pueden recuperarse en un lapso de uno a dos años, aunque hay quienes lo hacen con mayor rapidez. En cualquier caso, la pérdida amorosa, constituye una etapa crítica en la que se daña la autoestima, por lo menos por un tiempo.
Desesperación y náuseas
Las manifestaciones físicas del 'duelo' pueden reflejarse en alteraciones del sueño, opresión en pecho y garganta, nauseas, etc. Las psicológicas son desesperación, angustia, dificultad de atención, obsesión por recuperar la pérdida, sensación de abandono, de soledad, confusión, incredulidad, culpa y autorreproche, desinterés, insensibilidad, tristeza, añoranza, alucinaciones, etc. También existen las manifestaciones sociales como visitar lugares frecuentados, autoaislamiento, escuchar sólo música que trae recuerdos, etc.
Fases del Duelo
El 'duelo' se presenta en distintas etapas. Está la negación, que consiste en el bloqueo psicológico experimentado ante circunstancias sorpresivas indeseables. Quien se enfrenta a ello suele decir ¡No, no, no puede ser, esto es mentira, es una alucinación, es una pesadilla, simplemente no puede estar sucediendo! Supone que la unión va a restaurarse de un momento a otro. La negación es una etapa normal que debe ser superada lo más rápidamente posible. Esto se logra haciéndole frente a la verdad: Las cosas son así. Todo terminó. No hay marcha atrás. Es necesario aceptar la pérdida, para ello hay que atreverse a mirar de frente a la realidad.
Período depresivo
La fase de la crisis depresiva. Al abandonar la negociación, la persona hace pública su tragedia, tiene ganas de desaparecer, que la trague la tierra, de morir, se debilita, enferma, la embargan sentimientos de temor, de quedarse sola, de no ser digna de ser amada, etc. Piensa que nunca va a recuperarse del golpe. Hay quien puede pasar mucho tiempo deprimido.
La depresión puede hacer caer en vicios, adicciones o amoríos insustanciales. La persona deprimida es vulnerable y fácil de herir. Por más grande que sea la tentación de un nuevo romance para olvidar, debe evitarse a toda costa, pues no esta en condiciones de enfrentar otra desilusión y le será mucho más difícil recuperarse.
Para superar la depresión se requiere vivir el dolor sin evasiones, lamentarse, no reprimir el llanto, es conveniente llorar hasta que se logre el completo desahogo. En esta etapa la persona tiene muy debilitada la autoestima, lo que le impide salir adelante. Esta fase comienza a superarse cuando la persona se da cuenta que en realidad no es el fin del mundo, y que vale la pena hacer un esfuerzo por tratar de reponerse.

